EL QUE PREDIJO SU MUERTE

El asesinado en guerra junto a dos banderilleros, el que predijo su muerte, el enamorado de Dalí, un poeta en Nueva York, según Buñuel (aunque nunca lo adminitió) un perro andaluz…
Hablamos hoy de Lorca, Federico García Lorca, nacido un 5 de junio de 1898 en un pequeño pueblo de Granada (Fuente Vaqueros), fue para muchos, el poeta por excelencia entre todos los grandes del siglo XX.
Su madre era proferora y fue realmente su primera influencia literaria y quien le motivó a leer desde muy pequeño. Estudió Filosofía, Letras y Derecho en la Universidad de Granada, pero también era amante del debate, todo tipo de música, poesía y justicia.
Algo más tarde, se traslada a Madrid para vivir en la famosa Residencia de estudiantes donde conoció a grandes artistas entre ellos a Luis Buñuel o el mismo Dalí, de quien que se enamoró. Allí también conoció a científicos y otros escritores. Gracias a sus amigos de la Universidad entra en contacto con la «Generación del 27». Hizo numerosos viajes, pero fue Nueva York la que más marcó su obra, por la frialdad que esta ciudad le inspiraba y lo que añoraba en ella su tierra. Murió asesinado durante la Guerra Civil, pero no se ha encontrado su cuerpo, en este poema vemos como predijo su muerte, como predijo lo que ocurriría:
«Cuando se hundieron las formas puras
bajo el cri cri de las margaritas,
comprendí que me habían asesinado.
Recorrieron los cafés y los cementerios y las iglesias,
abrieron los toneles y los armarios,
destrozaron tres esqueletos
para arrancar sus dientes de oro.
Ya no me encontraron.
¿No me encontraron?
No. No me encontraron.
Pero se supo que la sexta luna
huyó torrente arriba,
y que el mar recordó ¡de pronto!
los nombres de todos sus ahogados.»
Otro de los poemas que queríamos mostraros es el llanto por Ignacio Sánchez Mejías, su gran amigo, y famoso torero de la época que murió durante una corrida. Aquí, Lorca enseña un dolor profundo por la muerte de su compañero. El llanto se divide en cinco partes, solo insertaremos una de ellas y la más famosa, la cogida y la muerte:
A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.
El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones de bordón
a las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y el humo
a las cinco de la tarde.
En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la tarde.
¡Y el toro solo corazón arriba!
a las cinco de la tarde.
Cuando el sudor de nieve fue llegando
a las cinco de la tarde
cuando la plaza se cubrió de yodo
a las cinco de la tarde,
la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
A las cinco en Punto de la tarde.
Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.
Huesos y flautas suenan en su oído
a las cinco de la tarde.
El toro ya mugía por su frente
a las cinco de la tarde.
El cuarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde.
A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.
Trompa de lirio por las verdes ingles
a las cinco de la tarde.
Las heridas quemaban como soles
a las cinco de la tarde,
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay, qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!
Una de las muchas representaciones de la obra de Lorca ha sido la película La Novia una obra maestra donde quedan reflejados los símbolos que utilizaba el autor en sus poemas, el caballo, la sangre, los metales o la luna entre otros y que está basada en su tragedia romántica en verso » Bodas de Sangre». Aquí os dejamos un fragmento de este filme en el que se recita explícitamente uno de los poemas:
Lucía Polvorosa Melendre
